Aunque a los gatos les encante acicalarse, su pelaje requiere del cepillado para lucir sano y libre de suciedad. Además, el cepillado reduce la formación de bolas de pelo, estimula su circulación sanguínea y nos advierte de la presencia de pulgas y garrapatas.
Para cepillar correctamente el pelaje de tu gato ten en cuenta los siguientes puntos:
- Lo primero de todo: hazte con un cepillo que se adapte al tipo de pelo de tu minino. En este sentido, lo mejor es dejarse aconsejar por el veterinario.
- Elige un momento en el que el gato esté tranquilo. Lo ideal es empezar a cepillarles desde pequeños para que se acostumbren a esta rutina y disfruten de ella.
- Cepíllale con cuidado y delicadeza para que se sienta a gusto. Evita zonas cercanas a los ojos, barriga o bigotes, ya que suelen incomodarle.
- La frecuencia del cepillado dependerá del tipo de pelaje. Los gatos de pelo largo necesitan un cepillado al día. En los de pelo corto, con un cepillado semanal bastará.

